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Para las Mujeres en Tecnología la Discriminación por la Edad se está Volviendo Vieja

En el último día de la​ Grace Hopper Celebration of Women in Computing, me senté en el escenario con cuatro desarrolladoras mirando incrédulamente los 150 asientos del estadio llenos hasta su capacidad. Nombrado así por la pionera en programación en computación y Almirante de la Marina Grace Hopper, esta conferencia es la reunión más grande del mundo de mujeres en tecnología, y nuestro taller #TechAtAnyAge fue la última sesión de un evento de tres días. GHC es muy conocida por agotar a las asistentes, por lo que en las últimas horas de la conferencia esperábamos sólo un pequeño grupo, en su lugar hubo asistentes haciendo fila en la puerta.​

Navegando #TechAtAnyAge​

Nuestro tema fue Estrategias de Desafío y Éxito para cada Edad y Estado de tu Carrera Técnica. El taller fue facilitado por cuatro consultoras técnicas y Alaina Percival, la Directora Ejecutiva de​ Women Who Code. Esta fue una repetición de un panel que algunas de nosotras hicimos anteriormente ese año en​ Lesbians Who Tech; tEsta vez sin embargo, estuvimos mostrando nuestras presentaciones para facilitar círculos tipo Lean-In para una discusión más interactiva. Recopilamos mensajes provocativos por ejemplo “Cómo puedo apoyar a otras mujeres en tecnología sin dejar de lado mi carrera?” para estimular la conversación tanto de obstáculos como de soluciones.

Empezamos el taller de la misma forma que empezamos el panel, presentándonos por nombre rol y muy importante por edad. Yo no me di cuenta hasta que las palabras vinieron a mi boca, pero hay algo revolucionario al pararse en el escenario y compartir tu edad con un cuarto de colegas, hay una resonancia en lo no hablado; un reconocimiento de expectativas alrededor de la edad y la presión silenciosa que ponemos una sobre otra -y sobre nosotras mismas- basadas en la edad (real o percibida).​

La Gente Joven es más Inteligente

En los últimos cinco años, casi todas las empresas y publicaciones tecnológicas hhan explicado que la discriminación por edad en tecnología es tan grave como la diversidad racial y la homogeneidad de género. Pero el prejuicio contra contrataciones de empleados más viejos es único en que todavía es socialmente aceptable, tan clarificado en innumerables descripciones de trabajo en busca de “graduados recientes” o el infame comentario de Mark Zuckerberg “... la gente joven es más inteligente”. Además del hecho de que las mujeres sufren​ aún más prejuicios en los trabajos a medida que envejecen y te dan una idea de la magnitud.​

La Discriminación por Edad en Tecnología es tan grave como la Diversidad Racial y la Homogeneidad de Género
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Reconocí esta complejidad el verano pasado mientras conducía al aeropuerto. Estuve varios meses en un proyecto que requirió semanas completas de viaje al sitio del cliente, y llamé a mi colega Carol, también en la carretera, para compadecernos en las dificultades de nuestro estilo de vida. En la charla, rápidamente nos dimos cuenta que (en nuestros medios 30 y 40, respectivamente) fuimos las mujeres más viejas en nuestros equipos. ¿Fue sólo una coincidencia o podría ser la edad parte de nuestra angustia de mantenernos al día?

Nuestras necesidades de salud e intereses sociales contrastaban con las que nos rodeaban. Nuestras compañeras de trabajo, muchas de ellas estaban en sus 20s, les gustaría salir a una barbacoa y reuniones de planificación con cervezas un lunes a las 9 de la noche. Mientras tanto Carol y yo estábamos balanceando entre terapia física, llamadas de FaceTime con la familia temprano en la mañana, y llevar bolsas de bocadillos para evitar la baja de azúcar en la sangre entre reuniones. Nosotros declaramos una a la otra sobre nuestro sentido persistente de aislamiento, y los sentimientos de vergüenza e inferioridad que a menudo siguen. Habiendo enfrentado prejuicios de género, homofobia y clasismo en puntos anteriores de nuestra carrera, nos sorprendió descubrir que la edad se estaba convirtiendo rápidamente en nuestra mayor vulnerabilidad.

Decidimos formular una presentación de discriminación por la edad y tecnología. Esperamos que el enfoque del problema inspire conexiones con mujeres que enfrentan luchas similares. Alguien dijo que el tema era demasiado corto y podría apartar a la gente más joven; otra que era deprimente y que deberíamos enfocarnos en algo más positivo.​

Ansiedad de Rendimiento

Y así por unos días, dudamos. Al considerar la retroalimentación, me preocupaba que el problema parezca obvio, poco importante o deslucido en comparación con prejuicios más "sustanciales". Carol se preguntó si estábamos representándonos a nosotras mismas o a ThoughtWorks negativamente.

Mirando hacia atrás, fue claramente irónico. Carol y yo fuimos criadas como mujeres y por lo tanto enseñadas a poner el bien de otros delante de nosotras mismas. Así como muchas mujeres, la confianza en nuestras habilidades disminuyó cuando comenzamos a considerar a nuestra audiencia. En una industria que a menudo minimiza nuestras experiencias, el sexismo (y nuestra internalización de él) amenazó con ensombrecer nuestro complot para resaltar la discriminación por la edad contra las mujeres técnicas.

Pero afortunadamente para Carol y para mí, este no fue nuestro primer rodeo. Así que a medida que los sentimientos de auto-duda se deslizaban, nosotras supimos cómo manejarlos.​

Gestionando la Auto-Duda​

Aquí está lo que hicimos:

  1. Lo reconocimos confiando en que cada una se sentía insegura.
  2. Dimos un paso hacia atrás e interrogamos si había algo detrás de ese sentimiento de inseguridad.
  3. Nos dirigimos a nuestros sistemas de apoyo más amplios, personas en las que confiamos como guía.
Cuando Carol y yo interrogamos nuestras inseguridades sobre cómo seríamos percibidas, descubrimos algo. Detrás de nuestras preocupaciones de ser criticadas estaba una crítica productiva y legítima de nuestros propios métodos. Notamos que nuestra preocupación sobre la recepción de las presentaciones estaba distrayéndonos y oscureciendo nuestro enfoque. Vimos también cómo nuestro punto de vista de la discriminación por la edad estaba limitada, y que si bien nuestras identidades representaban varios tipos de opresiones entrecruzadas (identidad sexual y de género, por nombrar algunas), todavía habían muchas voces no representadas.

Aprovechar nuestras redes nos ayudó a tener otra perspectiva. Como discutimos nuestro tema con compañeras de trabajo, muchas de las cuales eran de otros grupos de edad, nos dimos cuenta que la discriminación por la edad estaba afectando cercanamente a todas las mujeres en tecnología que conocíamos, sólo que en diferentes formas. Encontramos que aún las mujeres en la cima de su carrera estaban todavía siendo señaladas (“Cómo continuar manteniéndote con la industria técnica?”) y también escuchamos historias de mujeres más jóvenes contadas en cafés o de las que tomamos nota, recibiendo el mensaje de que su tiempo era menos importante.​

Más Grande que las Dos

Hablar a otras mujeres nos ayudó a darnos cuenta del poder de la comunidad. Escuchar historias reales fue validando e impulsando la universalidad de este tema. Nuevamente inspiradas, decidimos profundizar la conversación. Creamos el hashtag #TechAtAnyAgey reclutamos más voces junto a nosotras en un panel para compartir historias.

Cuatro meses más tarde estábamos en la conferencia Grace Hooper, a punto de ampliar aún más la conversación. Grandes carteles con ejemplos de “desafíos” sembraron discusiones temáticas como Los Costos Ocultos del Trabajo Emocional y las Micro-Agresiones. Una hora más tarde, mujeres de diferentes edades y lugares habían llenado nuestros carteles con historias de sus propias vidas.




Entonces, ¿cómo se combate el envejecimiento de las mujeres en la tecnología? Las respuestas fluctuaban de ambiciosas a pragmáticas.​

Combatiendo la Discriminación por Edad en Tecnología

Novatas:​

Para quienes empiezan una carrera, el consejo fue muy puntual. Ellas sugieren abordar las ​micro-agresiones de frente, llamando a alguien que constantemente interrumpe o sugiriendo que cada uno rote como tomador de notas. A menudo las mujeres más jóvenes son presionadas para realizar​ trabajo emocional, y se animan mutuamente a no convertirse en "la terapeuta del equipo".​

Carrera Media:

Las mujeres técnicas de carrera media lucharon para mantenerse técnicas, ya que sus compañías las presionaron para desempeñar funciones de dirección. Estas mujeres consideraron que un firme “No” fue la mejor política, y resolvieron evitar “ser promocionadas a los comités” y otras actividades calificadas más suaves.

Para estas mujeres balancear la vida personal y el trabajo a menudo involucra usar la regla ​ 80/20, y tener el coraje de obtener cosas “hechas, no perfectas”.​

Carrera Madura:

La mujeres que están más avanzadas en su carrera hablaron de la selectividad. Con el fin de mantener su enfoque técnico de base, tuvieron que rechazar numerosas solicitudes de mentoría de mujeres más jóvenes o desarrolladoras menos experimentadas. En lugar de eso, miraron a su red de mujeres más jóvenes en tecnología para recomendar estos roles.

Estas mujeres técnicas experimentadas tuvieron diferentes propósitos para combatir el sesgo contra las mujeres mayores en tecnología. Algunas preferían vestirse más jóvenes y evitar hablar sobre su edad. Otras pensaban que podían escapar a este estereotipo a través de su propio trabajo duro, y mientras tanto aconsejaron “ignorar a quienes odian”.

Otras estrategias se hicieron eco de las lecciones que Carol y yo habíamos aprendido en la preparación de #TechAtAnyAge. "Reconozca que no está sola", "Articule su punto de vista" y "Obtenga el apoyo de su comunidad" en cada grupo. Otro tema era el de establecer límites, ser firme acerca de sus límites cuando son criticadas, presionadas o cuestionadas.

El viaje es iterativo. No se resuelve pero se mejora, simplemente apoyándose en otras mujeres técnicas capacitadas llamando la atención a estos problemas. Parece que parte del trabajo de ser una mujer #TechAtAnyAge es reconocer que tú no puedes ser temerosa de molestar a la gente y no a todos tienes que gustarle (o tu taller). Enfócate en ti misma primero. No tienes que disculparte.​